Buscando información sobre la posible clonación de dinosaurios descubrí esta sorprendente noticia que informa sobre el descubrimiento de tejido blando dentro de un fémur de T-Rex. Esto es lo que pone en dicha noticia:
"Hace tres años, los paleontólogos que trabajaban en el yacimiento de Hell Creek, en Montana (EEUU) descubrieron varios huesos de un Tiranosaurio Rex 'sumergidos' en mil metros cúbicos de roca de extrema dureza. Durante el complicado proceso de recuperación del esqueleto, el fémur del dinosaurio que medía 1'07 metros se rompió para desvelar a los atónitos científicos una de las mayores sorpresas de los últimos tiempos. En el interior del hueso había, en casi perfecto estado, tejido blando -células y vasos sanguíneos- de 70 millones de años de edad. (...)
Las partes 'duras' de los animales, sobre todo los huesos, se conservan en forma de fósiles, y en algunas ocasiones se han encontrado fosilizados otro tipo de tejidos, pero resulta difícil verlos en su estado 'normal' cuando tienen más de un millón de años de antiguedad. Estos descubrimientos prueban que los tejidos pueden conservarse mucho más tiempo... hasta 70 millones de años. (...)
Es la primera vez que se encuentra tejido blando en buenas condiciones para su estudio en un dinosaurio tan antiguo. "Hemos encontrado muestras en insectos que han sobrevivido dentro de ámbar, pero nunca de tanta edad", dijo la doctora.(...)
La noticia tiene una importancia crucial pues si fuera posible aislar las celulas de proteina de este tejido se podría lograr aprenderos mucho sobre estos extintos seres, los dinosaurios, el estudio podría revelar definitivamente si tenían sangre fría o caliente, sobre la vida y hábitos. Pero lo más impresionante del descubrimiento es que se extraer el ADN.Con estas muestras de ADN la visión de Michael Crichton en su libro "Parque Jurásico" dejaría de parecer una obra de ciencia ficción y cada vez se aproximaría mas la utópica aspiración del hombre de convivir con los dinosaurios. Quien sabe con este descubrimiento tal vez dentro de unos años sea posible visitar a un terrible tiranosaurio clonado en cualquier zoológico..."
Como véis, es un hallazgo bastante importante. Con este hallazgo y con el de mi artículo anterior se abre la puerta a pensar que, en un futuro, sea posible la clonación de dinosaurios por parte del hombre. De aquí se derivan ahora dudas morales sobre si se debería hacer o no, sería un premio nobel de ciencia seguro, ya que se recuperaría una forma de vida extinta, pero la extinción de estos animales fue obra de la naturaleza, no del hombre, por eso muchas personas piensan que se deberían dejar donde están y dedicarse a salvar a otros animales como el lince ibérico o el burro.
Dejo el tema moral en vuestras manos, para que penséis un poco sobre qué sería mejor, porque yo todavía no lo tengo claro y no me veo capaz de dar una opinión clara.

















Los científicos tardaron algún tiempo en ponerse de acuerdo sobre cómo se movía el Iguanodon. Las posteriores reconstrucciones lo mostraban muy erguido sobre sus patas traseras. Se creía que su larga cola actuaba como un soporte para ayudar a sostener el peso del animal, por lo que estas reconstrucciones hacían aparecer al Iguanodon como una especie de canguro gigante. Esta imagen se mantuvo durante una gran parte del siglo XX. No fue hasta 1980 cuando los científicos se dieron cuenta de que para que el Iguanodon se mantuviese erguido, la cola debería coblarse bruscamente por la mitad de su longitud.
A cuatro patas o sólo a dos
El cuerno del hocico
Todos estos tenían las piernas más largas que los brazos. Los ornitópodos más primitivos y pequeños, probablemente los ornistiquios más antiguos de todos, eran ágiles corredores. Las largas formas posteriores probablemente caminaban sobre las cuatro patas pero se podían erguir para inspeccionar el terreno o huir rápidamente de un enemigo. Caminando o corriendo, los ornitópodos mantenían la larga cola rígida separada del suelo balanceando la parte delantera del cuerpo. Según iban evolucionando los ornitópodos, a deferencia a otros dinosaurios, mejoraban sus mandíbulas, carrillos y dentadura para masticar las plantas. También aumentaban de tamaño, la cabeza relativamente crecía pero iba perdiendo los dientes delanteros, detrás del cortante pico se desarrollaban baterías de dientes en las bolsas de los carrillos que se afilaban por sí solos, el pico de la boca se ensanchaba, y, en los ornitópodos más grandes de mediados y finales del Cretácico, las garras se desarrollaron en anchas uñas parecidas a pezuñas, y el quinto y cuatro dedo de las patas encogieron o desaparecieron.
Los ornitópodos verdaderos aparecieron en el Jurásico medio, donde abundaban los pequeños que no superaban los 3 metros de largo, de los cuales más de la mitad correspondían a la cola y, además, podían dar chillidos para avisar del peligro. Los miembros de este grupo se expandieron por todo el mundo, y en el Cretácico superior en el este de Norteamérica los hadrosáuridos ornitópodos estaban entre los dinosaurios más abundantes de todos, que desarrollaron crestas que apuntaban hacia arriba, delante o detrás a partir del hocico, y en su interior había conductos y canales que los usaban para emitir sonoros bramidos. Esto hace de los ornitópodos los animales fueron uno de los grupos de ornistiquios de más éxito y duración, que vivieron en muchas partes. Se han descubierto esqueletos y fósiles en Norteamérica, Sudamérica, Europa, África, Asia Australia y la Antártida.
Los ornitópodos se clasifican en las familias de los heterodontosáuridos, hipsilofodontidos, driosáuridos, tescelosáuridos, camptosáuridos, iguanodóntidos, hadrosáuridos y lambeosáuridos. Las cuatro primeras familias no tienen la superfamilia correspondiente y los llamaremos "pequeños ornitópodos". Los terceros y cuartos se les suele agrupar en una superfamilia llamada iguanodontes o iguanodontoideos, y las dos últimas familias en los hadrosaurios o hadrosauroideos. Junto con los ornitópodos vamos a colocar a los fabrosáuridos, los ornistiquios más primitivos, los cuales no pertenecen a ningun infraorden pero se les suele situar junto a aquéllos. Es posible una clasificación de no formar superfamilias, y todos los grupos quedarían como están excepto los dos últimos que formarían una familia llamada hadrosáuridos que se subdivide en dos subfamilias llamadas hadrosaurinos y lambeosaurinos

