Los restos del Protoceratops fueron descubiertos en el desierto de Gobi por una expedición del Museo de Historia Natural de Nueva York, en la década de 1920. Es uno de los primeros miembros conocidos del grupo que incluye los dinosaurios cornudos, como el Triceratops. El nombre de Protoceratops en realidad es equívoco, porque en su cráneo no hay auténticos cuernos; son meros botones óseos sobre la punta de la nariz y en las mejillas. Pero el escudo óseo del cuello y el pico semejante al de un loro indican que pertenecía al mismo grupo que los otros dinosaurios cornudos.
El Protoceratops es más primitivo que otros dinosaurios cornudos mucho más grandes. Su cuerpo tenía forma de barril, y probablemente presentaba un aspecto en cierto modo parecido al de un cerdo grande. Sin embargo, a diferencia del cerdo, el cuerpo estaba muy arqueado en las caderas. Debido a esto, parece que la larga y ancha cola del Protoceratops colgaba por detrás del cuerpo. Las extremidades posteriores eran fuertes y rectas, con grandes pies. Algunos científicos creen que las extremidades anteriores estaban abiertas hacia los lados, como las de los reptiles modernos. Esto daría al Protoceratops un aspecto encogido. Pero la mayoría de los científicos actualemnte creen que las patas anteriores iban justo debajo del cuerpo, igual que las posteriores. Esta disposición le permitiría mantener la cabeza bastante por encima del suelo.
Los científicos han descubierto esqueletos de Protoceratops crías, jóvenes y adultos, lo que les ha permitido descubrir algunos detalles de su crecimiento. A medida que los Protoceratops crecían, la cara se les iba haciendo más ancha y más corta, la boca más ancha y los adornos óseos del cuello más grandes.
¿Cómo vivían?
La amplia caja torácica alojaba un gran estómago apto para digerir grandes cantidades de alimento vegetal. Debido a su gran similitud con los cerdos actuales, algunos científicos han sugerido que el Protoceratops pudo haber vivido un poco como ellos, hozando y hurgando en el suelo en busca de raíces, tubérculos y otras plantas nutritivas. Pudo haberse comportado así, pero su impresionante juego de dientes masticadores y su pico semejante al de un loro indican que probablemente podía masticar alimentos mucho más duros que los cerdos actuales.
En defensa de las crías
El poderoso, fuerte y macizo pico del Protoceratops le convertía en un formidable defensor de sus huevos y crías. En un fósil muy interesante se conservan los restos de un Protoceratops y un Velociraptor enredados entre sí. Parece que estos dos dinosaurios murieron en combate cuando fueron sorprendidos por una tormenta de arena.
En Mongolia, se han desenterrado muchos huevos y nidos que se creía que pertenecían al Protoceratops, pero actualmente se sabe que estos nidos en realidad pertenecen al Oviraptor.
FICHA TÉCNICA
Género: Protoceratops
Clasificación: Marginocephalia; Ceratopsia; Protoceratopsidae
Longitud: 2,4 m
Altura: 1 m
Peso: 177 kg
Período: Cretácico tardío, hace unos 80-73 millones de años
Encontrado en: Mongolia y China
7/2/09
Protoceratops (Primera cara con cuernos)
20/12/08
Los machos empollaban los huevos
Una investigación llevada a cabo por un grupo de científicos concluye que los machos eran los que incubaban los huevos, y no las hembras como se podía llegar a pensar. El estudio ha sido realizado con tres dinosaurios principalmente, el Oviraptor (del que ya hablamos y sabemos que cuidaba del nido), el Troodon y el Citipati, los tres terópodos, del grupo de Tyrannosaurus.
"Hay varias características que una vez creímos eran exclusivas de las aves que no han resultado serlo (...) que surgieron primero en sus ancestros terópodos", dijo en una entrevista telefónica el paleontólogo de la Universidad Estatal de Montana Frankie Jackson, uno de los investigadores.
El artículo es de la revista Science, e indica que este comportamiento es habitual en algunas aves de nuestro tiempo, y todos sabemos que las aves son fruto de la evolución de los dinosaurios, más concretamente del grupo de los terópodos.Para conocer más sobre esta noticia, podéis pinchar en este enlace.
13/12/08
Oviraptor (Ladrón de Huevos)
Hace aproximadamente 80 millones de años, la zona que actualmente está cubierta por las arenas y rocas del desierto de Gobi era el hogar de un gran número de dinosaurios y mamíferos. En este entorno abundaban los Protoceratops sin cuernos, el Velocirraptor carnívoro y diversos tipos de anquilosaurios, dinosaurios acorazados. También se han encontrado esqueletos de un dinosaurio muy poco habitual, el Oviraptor, un pequeño terópodo con un pequeño cráneo abovedado, un pico sin dientes y una extraña cresta en la cabeza.
Probablemente, la cresta estaba cubierta por una vaina córnea, con un aspecto similar a la cresta del casuario, que es un ave actual. Los casuarios se mueven rápidamente por tierra, y su cresta les ayuda a abrirse paso entre la maleza baja empujando las hojas y las ramas, apartándolas a jedida que corre. Se ha sugerido que la cresta del oviraptor podría haber funcionado de forma similar. Pero el entornode Mongolia era bastgante árido y no pudo haber habido demasiada maleza baja. Es posible que la cresta sirviera de estructura de advertencia y reconocimiento entre individuos.
Descripción del Oviraptor
El cráneo del Oviraptor es muy inusual. Está lleno de orificios y en algunos puntos está formado apenas por delgadas cintas de hueso. El morro es muy corto, el cráneo es muy amplio y no tiene dientes en las mandíbulas. Tanto la parte superior como la inferior de la boca son muy anchas, y proporcionan una amplia superficie ósea. Probablemente, cuando el animal estaba vivo, esta zona estaba cubierta por un pico córneo ancho con bordes afilados. El cráneo tiene una única cresta que nace encima de los ollares y se extiende hacia atrás hasta unpunto justo entre ambas cuencas. También está lleno de aberturas y cámaras de aire.
El Oviraptor también poseía un hueso espoleta o fúrcula, muy similar a la estructura que se encuentra en las aves actuales. Sus brazos son largos y delgados, y un hueso en forma de medialuna en la muñeca le permitía girar la mano.
El primer dedo es mucho más corto que los otros dos, aunque cada uno de ellos terminaba en una garra grande y estrecha.
Las extremidades posteriores son largas y delgadas y la cola es corta. Estas características sugieren que el Oviraptor era ágil y de movimientos rápidos.
El descubrimiento del Oviraptor
A principios de la década de 1920, en una fiesta de investigadores del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, se decidió hacer una expedición a Mongolia con la intención de encontrar fósiles de hombres primitivos. No encontraron ningún fósil humano, aunque sí descubrieron una buena cantidad de fósiles de dinosaurios y pequeños mamíferos. Los fósiles de Protoceratops eran muy abundantes, así como unos nidos llenos de huevos de dinosaurio que se supuso que eran del Protoceratops. Sobre uno de estos nidos se encontró una parte del esqueleto y el cráneo de un terópodo único y nuevo, que aparentemente perdió la vida en el momento de darse un festín con los huevos del Protoceratops. Este animal se denominó Oviraptor philoceratops, que significa 'ladrón de huevos amante de los ceratopsios'. A partir de 1970, unas expediciones conjuntas polaco-mongolas y soviético-mongolas descubrieron más restos de Oviraptor, lo que dio a los científicos más información acerca del esqueleto y el aspecto de este dinosaurio.
Estas expediciones revelaron que los nidos que parecían asaltados por los Oviraptor eran en realidad suyos, con lo que la creencia de que eran ladrones de huevos quedó desmentida. Todo lo contrario, cuidaban de sus huevos hasta que eclosionaban, con lo que se demuestran que eran buenos padres y no unos ladrones de huevos.
También se descubrió que el Oviraptor estaba cubierto de plumas por muchas zonas de su cuerpo, dándole un aspecto casi de ave.
FICHA TÉCNICA
Género: Oviraptor
Clasificación: Theropoda; Coelurosauria; Oviraptoridae
Longitud: 1,5-2,5 m
Altura: 1,5 m
Peso: Sobre los 25-35 kg
Período: Cretácico tardío, hace unos 80-73 millones de años
Encontrado en: El desierto de Gobi en Mongolia y China.Fuente: Larousse de los dinosaurios.
